Carteles de la ELP

En 1964, en su Acto de fundación, Jacques Lacan proponía como principio del trabajo en la Escuela "la elaboración sostenida en un pequeño grupo". Con ello introducía el principio del cártel en la Escuela, esto es, un grupo formado por varias personas, a las cuales se añade una más, elegida por los mismos componentes del grupo, encargada "de la selección, de la discusión y de la salida que hay que reservar al trabajo de cada cual". Los otros principios del cártel son un tiempo limitado para el trabajo y la exigencia de una producción que debe presentarse públicamente, aunque sea para mostrar una crisis en la elaboración.

Desde entonces el cártel ha sido uno de los órganos de la Escuela de Lacan, como modo de mantenimiento, transmisión y difusión del discurso psicoanalítico.

Para formar parte de un cártel no es preciso ser miembro de la Escuela; basta con aceptar su orientación.

Cada cual elige su propio punto de partida, y acepta dirigirse hacia la frontera siempre móvil que separa el saber de la ignorancia. Ahí se supone un deseo, que si no lo es de saber, lo será al menos de ignorancia, y por tanto ligado a lo más original.

Siendo como es el cártel un órgano de la Escuela en su conjunto -en nuestro caso la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis del Campo Freudiano en España-, remitimos a su página web para consultar la lista de cárteles y las rúbricas en las que se inscriben, para seguir los debates actuales sobre el cártel en la Escuela, para seguir las producciones de los integrantes de los cárteles, para inscribir cárteles nuevos o para proponerse como componente de algún nuevo cártel.