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Feminidad y fin de análisis. Ana Lúcia Lutterbach Holck, Florencia Dassen, Esthela Solano Grama Ediciones, Buenos Aires 2009 Reseñas El psicoanálisis es una experiencia sostenida por una práctica; ello contempla la elaboración de un saber que nutre su teoría. Cada caso se propone en este volumen como referente paradigmático de nuestra experiencia, encarnados en esos testimonios de los resultados de la trayectoria de un análisis y adquieren el valor de un significante amo de la transferencia de trabajo que nos concierne en tanto permite la elaboración colectiva de un saber. A.R. subir De astucias y estragos femeninos Mario Goldenberg (compilador) Grama Ediciones, Buenos Aires, 2008. Reseñas El volumen reúne interesantes aportaciones al trabajo de investigación llevado a cabo en el Atelier Clínico de la EOL, a partir del giro que da Lacan a la célebre pregunta freudiana ¿Qué quiere la mujer? Se trata, como señala M.-H. Brousse, de ahondar en la disimetría da la sexuación para disociar claramente la posición femenina de la posición materna.
Las astucias, a partir del artículo de Brousse en torno a “La astucia de las niñas”, las consecuencias psíquicas y pragmáticas de la sexuación, y los estragos femeninos orientan estos trabajos. Abordan el superyó, la función paterna, el deseo de la madre, el goce femenino y las palabras de amor. Al tomar como referencias testimonios de AE enriquecen con su elaborada enunciación un saber hacer con el goce que queda bien diferenciada de la posición de estrago.
A. R. subir Las mujeres. Jorge Chamorro Grama Ediciones, Buenos Aires, 2008. Reseñas Este libro recoge el trabajo de investigación que Jorge Chamorro elaboró y transmitió en forma de seminario durante el año 1994, en el marco de la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL).
Un recorrido que une con cuidado y precisión las puntas de los desarrollos freudianos sobre la femineidad con la formalización lógica de Jacques Lacan, las llamadas fórmulas de la sexuación.
Además, hace resonar el pensamiento de Georges Duby, quien fuera uno de los más importantes exponentes de la llamada Nueva Historia, con su Historia de las Mujeres.
De esta manera se conforma una tríada: mito-historia-lógica con la que se pueden leer los tres términos, mujer, femenino y lenguaje, desde una perspectiva articulada en el desfiladero delimitado entre historia y estructura.
Las mujeres y la locura, Sexuación o sexualidad, Lo femenino según Freud, Estragos de la relación madre-hija, No hay relación sexual, Los caminos de una mujer, Intersección entre el goce femenino y el final del análisis, Dónde ubicar al hombre, son algunos de los sintagmas que Chamorro nos presenta y despliega a lo largo del libro.
Como dice, en su presentación C. Rossi, una forma de transmitir el psicoanálisis como saber expuesto, que alienta una forma nueva, no para hablar de las mujeres sino para hablar con las mujeres.
L.T. subir Les amoureuses. Voyage au bout de la feminité. Clotilde Leguil París, Sueil, 2009 Reseñas La autora, dedicada a la filosofía y a la psicología, nada ajena a la orientación lacaniana, nos formula preguntas que van al fondo del ser femenino y sus enigmas. Lo hace analizando de manera sutil tres interesantes films de la última década del siglo XX, que despliegan con brillantez los encuentros y desencuentros amorosos de tres mujeres en los inicios del siglo XXI. ¿Les impone la época un Eros ligero, sin trabas y también sin consecuencias? ¿Supone aceptar que los estragos de la pasión queden en manos de quienes sólo ven en ese sufrimiento subjetivo una disfunción neuro-cognitiva? Los films, y las elaboraciones de la autora, muestran el reverso, a menudo trágico, de esa visión reductora de la experiencia amorosa, para revelarnos su dimensión iniciática.
A través de Las vírgenes suicidas, de Sophia Coppola, La vida de los otros, de F. Henckel von Donnersmarck y Mulholland Drive de David Lynch, Clotilde Leguil nos desvela lo que ella llama, usando el término cinematográfico, el making of de estas enamoradas. En el curso de ese pasaje iniciático, las protagonistas —Lux, Christa y Diane— se pierden en un mundo extraño dónde nada de lo que ellas esperaban, está escrito. Lux nos muestra que la experiencia de ‘la primera vez’, cuando fracasa, confronta a la joven a una angustia mortal, en la que el estrago materno, en su omnipotencia, cortocircuita el deseo y deja en un real sin salida el intento de separación del lugar asfixiante de objeto de la madre. La heroína de Henckel nos muestra cómo el amor puede convertirse en lugar de resistencia a la deshumanización totalitaria (y no sólo en una sociedad regida así). Por su parte, la protagonista de Lynch nos confronta a la significación última de la búsqueda del enigma femenino.
La obra de estos tres realizadores logra mostrar, en el destino trágico de estas tres mujeres de hoy, que para el goce femenino, en su otredad enigmática, la experiencia amorosa tiene lugar en la dimensión más secreta, aquella que implica el descubrimiento del propio ser en su radical Otredad.
A. R. subir La felicidad paradójica
Ensayo sobre la sociedad de hiperconsumo
Gilles Lipovetsky Anagrama, Barcelona, 2007 ReseñasUn retrato económico y sociológico notable del mundo “turboconsumidor” y su protagonista, Homo consumericus, ese consumidor desaforado característico de nuestro tiempo que, flexible y móvil, liberado de las antiguas culturas de clase, al permanente acecho de experiencias emocionales nuevas y de un bienestar cada vez mayor, aspira a absolutamente todo lo que este mundo parece tener para ofrecerle: calidad de vida y de salud, marcas de prestigio, autenticidad, inmediatez, comunicación y placer en grado creciente. Sin embargo, aun apoyado en la nueva religión de la mejora constante de las condiciones de vida, el Homo felix no alcanza la felicidad fácilmente, así como tampoco logra librarse de sí mismo en la civilización del ocio.
El libro ahonda en esta paradoja, a la vez que describe en detalle el imperio de tiempos muertos y contornos infinitos por el que vaga, más desamparado que nunca, el individuo contemporáneo. Y muestra cómo, si el “vivir mejor” se ha convertido en una pasión de masas, en el objetivo supremo de las sociedades democráticas, no por eso la sociedad de hiperconsumo propia de la etapa actual del capitalismo deja de multiplicar las frustraciones, la ansiedad y la depresión en proporciones adecuadas a sus pretensiones de omnipotencia. Un ensayo brillante, en el que Lipovetsky se deja desgarrar por sus propias ideas, condenando lo que antes había ensalzado para descubrir el carácter quimérico y mediocre del materialismo contemporáneo. Y un análisis que demuestra la perfecta coherencia entre las causas y los efectos de lo que en el seno de nuestras sociedades parece en principio contradictorio: el sentimiento de insatisfacción creciente originado por la promesa y la posibilidad de recibir satisfacciones mayores cada día.
C. R. subir L’imperatiu intercultural. Ramin Jahanbegloo Arcadia, Barcelona, 2008. ReseñasEste breve volumen presenta el texto de la conferencia pronunciada por el autor en la Fundación Collserola, en Barcelona, en junio de 2008, y procura esclarecer el impreciso concepto de “diálogo entre culturas” para poner en evidencia los valores por descubrir a través de su práctica.
“Si promovemos una mejor comprensión del otro”, argumenta Jahanbegloo, “y recogemos lo mejor de cada cultura, el diálogo podría contribuir a generar nuevos impulsos de creatividad en las sociedades.” Esta visión positiva de las posibilidades de intercambio entre mundos que a primera vista podrían parecer opuestos o excluyentes entre sí es la base del discurso del autor, que ve en la pluralidad la única vía de solución de los conflictos que todo fanatismo tiende a exasperar, así como la mejor alternativa frente a la barbarie.
Otras obras recientes en que desarrolla y amplía las mismas ideas y conceptos son The Clash of Intolerances, Elogio de la diversidad y La solidaridad de las diferencias.
C. R. subir Mujeres, una por una Shula Eldar (compiladora) Colección ELP; Editorial Gredos,
Madrid 2009.
ReseñasOportuno, el estudio de la feminidad reclama una investigación que la ubique en relación con las coordenadas que definen la civilización contemporánea. Entre retazos, piezas sueltas, pulverizaciones, la práctica del psicoanálisis desvela cada vez más descarnadamente que la sexualidad “es el núcleo más opaco de lo humano” (p.10) y que los distintos modos de gozar implican la cuestión femenina como un enigma “que concierna tanto a los hombres como a las mujeres”. (p.12)
¿Por qué elegir el adjetivo “oportuno” entre todos los posibles? Es oportuno en tanto que conveniente. En el trabajo de desciframiento que el psicoanálisis va haciendo sobre la civilización actual, el problema de la sexualidad femenina requiere -por razones de lógica- un lugar principal. ¿Acaso las consecuencias del declive del padre en nuestra época están absolutamente precisadas?
El estudio de los efectos de la pulverización del padre tradicional obliga a preguntarse qué lugar para las mujeres, qué lugar para lo femenino, cuando la mediación que servía de barrera al estrago materno está debilitada. La clínica actual, clínica del no-todo, revela que el debilitamiento de la función paterna da lugar al fortalecimiento de la relación con la madre. Los textos que aquí se exponen son un modo de iniciar el trabajo para quien se sienta interrogado por lo que en ellos se escribe.
“Mujeres, una por una” está organizado en cuatro apartados. La pregunta freudiana “¿Qué quiere la mujer?” que situó a la feminidad como enigma, atraviesa los escritos compilados en franca dialéctica con la apuesta lacaniana “La mujer no existe”. Desde la cuestión de la diferencia sexual que inaugura el libro hasta el “cher(e) maître” de Flaubert que lo cierra, siguen esta clave. El primer apartado se titula “La diferencia de los sexos en el discurso social” y entronca con el segundo: “Maltratos”, que extrae los modos de gozar de ese discurso. La multiplicidad de los goces da paso a la lectura de los casos – uno por uno- del tercer apartado: “Las mujeres y sus síntomas”. Finalmente, la cuestión central es llevada a producciones de escritura y del arte en el cuarto y último apartado: “Escritura y arte”. Virginia Wolf, Frida Kahlo, la Sra. Klein y George Sand interrogan la diferencia de los sexos en el discurso social.
Lo múltiple de las cuestiones que el libro trata se articula en el saber que se obtiene de su lectura: lo ilimitado del goce femenino, loco y enigmático, escapa a la regulación fálica. Así, la soledad, la anorexia, la violencia, el maltrato, histeria y obsesión, el problema de la perversión, son modos de tratamiento de lo real como imposible, que es lo propio de su posición.
Los autores, son psicoanalistas miembros de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, excepto dos de ellos ciertamente muy próximos. Shula Eldar, psicoanalista miembro de la AMP, es quien ha reunido estos trabajos, los ha ordenado y ha sabido hacer con ellos para obtener un volumen que enseña. Con su “Introducción”, alienta la curiosidad indispensable a toda buena lectura.
Agradecemos a todos ellos su trabajo y recomendamos su lectura.
Patricia Heffes subir DE L’AUTRE. Deux références du Séminaire III de Jacques Lacan Eisler, M-J. y Isakower, O. Les Documents de la Bibliothèque de l’École de la Cause Freudienne, E.C.F., París, 1996, Sig. XXVI.4.(18) ReseñasEn este número de la serie de folletos que publica la E.C.F., dedicados a dar a conocer las referencias a los autores que Lacan cita en sus seminarios, se incluyen dos artículos muy significativos: el primero del neurólogo y crítico de arte húngaro Michael Josef Eisler, titulado: “Un fantasme de grossesse inconscient chez un homme inséré dans le tableau clinique d’une hystérie traumatique. Contribution clinique à l´érotisme anal”, publicado en Budapest en 1920. Es muestra del olvido de la función paterna en el análisis de la neurosis obsesiva. Extensamente comentado en el capítulo XII en el contexto de la diferenciación entre el síntoma histérico y las psicosis, especialmente en relación al caso Schreber en el que también se dibuja la pregunta sobre la procreación femenina.
El texto es de 1921 y, ya bastante dominado por los desarrollos de la nueva psicología del ego pero, sin embargo, no deja de ser muy freudiana la vívida manera en que entran a jugar en su descripción los elementos económicos de la libido del sujeto.
El segundo artículo a que Lacan remite en su Seminario “La psicosis” es el de Otto Isakower, titulado: “De la position exceptionnelle de la sphère auditive”, escrito en 1939, propone una suerte de síntesis entre la etología animal y la metapsicología freudiana, es ejemplo elocuente de las deformaciones del pensamiento analítico que se llevan a cabo en ciertos círculos anglosajones en los albores de la guerra.
A.R. subir La politique des choses Milner, J-C Navarin Éditeur, 2005, Sig. XXVI.4.(38) Reseñas“La evaluación no es una palabra, es una palabra de orden”. Habla el autor de la duplicidad que se esconde tras un vocablo aparentemente inocuo, que esconde todo un aparato de control y de homogenización de lo humano. Ya antes del siglo XIX espíritus bienpensantes avanzaron la hipótesis de que gobernar era una cuestión demasiado seria para confiarla a lo seres que hablan. Valdría más confiarlo a las cosas, que se gobiernan solas. La política más sabia sería, así, la que explique qué quieren las cosas. El experto a quien confiar ese saber tendría la misión de traducir lo que dicen las cosas. La estrategia óptima, la más prometedora, tendría un programa que cumplir: la transformación aceptada de los hombres en cosas.
La evaluación tiene ahí su lugar: en cada etapa, llevaría a cabo los procedimientos adecuados para que quedara establecido el gobierno absoluto de las cosas. No solo captaría al hombre en sus actos externos —evaluar las conductas, los resultados, las obras— sino también captaría del hombre los más íntimos secretos, les colocaría para siempre la marca de lo inerte.
Mucho más radicalmente que ninguno de sus predecesores, el hombre en la era de la evaluación se ha convertido en objeto, en el último de los objetos, el más pasivo de todos, el juguete de todas las fuerzas que pasen por su lado.
Otro vocablo jurídico prolifera en la sociedad de la gestión contable: evidencia, calco del inglés que se corresponde con el castellano prueba. Con la complicidad del nuevo traductor autómata se borra una diferencia esencial. El trecho que separa una ‘prueba’ de una ‘evidencia’ es claro en la tradición latina; hoy ese borramiento se instala en el nuevo lenguaje social transnacional. El término se sitúa exactamente, como señala Milner, en el punto de juntura entre el razonamiento científico y la prueba policial, pero a diferencia de la prueba, que supone a un sujeto, la ‘evidencia’ se inscribe por completo del lado de las cosas. Designa el momento mítico en que las cosas hablan solas. ¿Se trata de un efecto de la tradición empirista anglosajona? Puede que sí, aunque los grandes empiristas sabían mejor que nadie que las cosas son mudas o hablan oscuramente. Por eso, se trataría de pensar la cuestión desde una idea determinada del poder. Idea, que, prescindiendo del diccionario, se ha convertido en la mentira fundadora de ese gobierno de las cosas.
Amalia Rodríguez subir Lost in Cognition Laurent, E Colección Diva, Buenos Aires, 2005, Sig. III.2.(47) ReseñasAl hilo del magnífico título de Sophia Coppola, Eric Laurent confronta la uni-ideología contemporánea: ese lazo tan apretado como espúreo de conductismo y cognitivismo que intenta en todo momento reducir el sujeto a objeto al no dar ningún lugar a la pérdida, al vacío en que el sujeto habría de alojarse. Ante el empuje imparable de esas formas de pseudociencia, Laurent hace un recorrido por la gestación de esa ideología y su intento de hacer entrar, allá por los años sesenta al psicoanálisis en la psicología general, al precio de una simplificación radical. Tales planteamientos asombran por su simpleza: el cognitivismo, de hecho, se reduce a muy poca cosa: propone una identificación imaginaria con el otro y un autocontrol basado en la imagen de sí. Modelos, en todo caso, incapaces de dar cuenta de lo que queda más allá de todo modelo de aprendizaje: la inmersión del sujeto en el lenguaje.
El protagonista de Coppola, un actor que encarna a un actor, un personaje perdido en los espejismos de su yo, un sujeto intraducible que intenta leerse en otras lenguas. Impecable versión posthumana de los versos de Hölderlin: “Un signo somos, indescifrable, y en tierra extraña casi hemos perdido nuestra lengua…”. Imagen del desamparo contemporáneo que nos introduce al tema del libro: al sujeto que Laurent nos propone extraer de la confrontación del psicoanálisis, y su intraducibilidad, con la babel de las falsas ciencias y su traducción a las neurociencias.
Coppola toma sin duda el título de un célebre enunciado de uno de los más populares poetas norteamericanos, Robert Frost, que definía así la poesía: “Poetry is what is lost in translation”. Bella fórmula que pone en primer plano lo que se juega en esa pérdida: es el sujeto mismo lo que se pierde en la traducción, como es la poesía, el arte en toda su extensión, lo que queda fuera de esa ideología que hoy pretende sustituir no ya al saber, sino a la ciencia misma!
Amalia Rodríguez subir Les psychoses et le lien social. Le nœud defait. Naveau, P. Ed. Económica, París, 2004, Sig. XXV.6.(41) ReseñasEl autor parte del interrogante que le despierta la psicosis como enfermedad mental en relación a la construcción del lazo social. El psicoanálisis nos enseña que éste es creado por la estructura del lenguaje. El simpthôme es, en cada caso, aquello que da una escritura particular. En la psicosis, el lazo social se deshace a riesgo de romperse en el punto donde el lenguaje deviene pulverizado. El problema consiste en estar en la sociedad y a la vez "por fuera" de dicho lazo. Para él, el nudo está desanudado. La propuesta del autor es la de distinguir cuatro puntos principales: El problema de la responsabilidad, lo cual implica que el sujeto rechaza la culpabilidad del lado del A; las consecuencias que tiene la ausencia de lazo social, en lo que concierne a su relación con el lenguaje; la posición del sujeto psicótico que, por su relación al lazo social, asume diferentes modalidades que van de la tragedia a la comedia; la actividad de la escritura como posibilidad de suplencia.
En este libro, se distinguen cuatro apartados: la voz en la psicosis, el problema de la identificación, el niño y la psicosis, literatura y psicoanálisis. La primera parte estudia el mecanismo de la alucinación verbal. La segunda, trata el problema del ser en la psicosis. La tercera parte se refiere al aprendizaje del lenguaje en el infante, a la falla que hay donde se arriesga el tener entre la palabra y la frase. En la última parte, se tratan los casos de Beckett y Joyce, haciendo hincapié en la letra y la escritura, los nudos y la invención de una solución que les es propia.
Rosana Álvarez subir La urgencia generalizada, La práctica en el hospital Belaga, G. (compilador) Grama Ediciones, Buenos Aires, 2004, Sig. XXV.6.(44) ReseñasEl libro, con aportaciones de distintos colegas de la AMP, aborda un tema de actualidad, y elevada prevalencia, en la práctica clínica: "la urgencia".
Dos cuestiones, hilvanadas en cada apartado, sirven para dilucidar y articular respuestas en torno a ¿qué entendemos por urgencia? y ¿cuál es el aporte de la práctica psicoanalítica al tratamiento de ese nuevo síntoma , llamado "urgencia subjetiva"?
Si por un lado la urgencia viene caracterizada por la brusca perturbación del pensamiento, sentimientos o acciones que requieren de un tratamiento inmediato, o por una alteración psicopatológica aguda que reclama la presencia inmediata del especialista, es muy importante tener en cuenta la perspectiva de su gestación; es preciso dilucidar cómo se ha alcanzado ese momento. Desde el psicoanálisis, desde su práctica y aplicación, conviene indagar qué responsabilidad se ha eludido para que en lugar de formular la demanda se imponga la urgencia. No hay que olvidar, dato a retener, que la urgencia impone al sujeto obtener respuestas sin haber podido, o querido, hacer las preguntas, por tanto el compromiso subjetivo queda eludido, camuflado.
Debemos situarnos, en la atención a "la urgencia", de modo tal que la crisis no encubra por completo el espacio de la subjetividad. Se trata de atender la urgencia sin legitimarla, lo que supone querer saber quién viene o quién es llevado; interrogarnos sobre el diagnóstico del sujeto. Dejar un tiempo, después de una primera estabilización de la situación crítica, que permita la posibilidad de un futuro tratamiento. Tratamiento que a distancia de ese primer mome nto de la urgencia — tiempo de la prisa—, permita al sujeto interrogarse sobre su síntoma, un tiempo inaugural para la modificación subjetiva.
Gemma Ribera subir Teoría de las ficciones Bentham, J. Marcial Pons Editores, Madrid, 2005, Sig. XXV.8.(2) Reseñas¿Qué pasaría si una persona recogiese parte de los escritos de otra y, organizándolos de una manera aleatoria, los publicara en once volúmenes? Esto fue lo que hizo el discípulo de Jeremy Bentham (1748-1843), John Bowring, con sus manuscritos, al publicarlos en 1843 como The Collected Works of Jeremy Bentham. ¿Qué pasaría si otra persona, interesada en el lenguaje, la lógica, la gramática y los procesos de simbolización, casi un siglo más tarde, se dedicara a rastrear los volúmenes de Bowring y, con lo encontrado, publicara un libro con un título de su propia cosecha? Esto fue lo que hizo el filósofo del lenguaje norteamericano Charles K. Ogden con el libro Bentham's Theory of Fictions (1932).
Este es el trasfondo que subyace a este libro, ahora en versión castellana, con el título de Teoría de las Ficciones. Una obra que pretende, por un lado, explorar el lenguaje en sus diversas manifestaciones —jurídic a, científica y metafísica— y, por otro, desarrollar mecanismos que permitan desmontar las prácticas discursivas, principalmente las del discurso jurídico, visto como un caso especial de ficción ontológica. Para Bentham las normas jurídicas son tales, no porque gocen de una cualidad intrínseca que les dé ese carácter, sino simplemente porque son ficciones garantizadas en su cumplimiento por las prácticas coercitivas del poder. Completan esta edición sendos estudios que contextualizan la época de Bentham y que analizan su discurso.
Jeremy Bentham, de quien en 1998 se cumplieron 250 años de su nacimiento en Londres, logró imponer en Inglaterra, desde 1781, propuestas parlamentarias que promovían reformas jurídicas para la transformación de las cárceles (en 1855 Dickens criticará la inhumanidad de estas prisiones en Little Dorrit) y la reforma de las leyes penales y procesales. Publicará el Panóptico y tratados de legislación civil y penal que influyeron en el ordenamiento jurídico de diversos países europeos. Sus ideas utilitaristas quedan plasmadas en Teoría de las penas y de las recompensas. J.S.Mill es uno de sus más célebres discípulos pero Bentham es también inspiración en diferentes proyectos de socialistas utópicos y liberales, entre ellos los autores de la Constitución de Cádiz en 1812. En 1834, uno de nuestros más célebres anarquistas traduce sus Principios de legislación y codificación, que van a influir en el pensamiento político español del siglo XIX.
Ya en el XX se fija en sus aportaciones Michel Foucault, para quien Bentham es el complemento de Rousseau en su sueño de una sociedad límpida, visible y legible. Analiza su panóptico en Vigilar y Castigar. El dispositivo institucional de control es concebido por Bentham para "triturar pícaros en honestos, y ociosos en industriosos". Edificios construidos de modo tal que los allí alojados, sean presos, obreros o alumnos, puedan ser observados por un "ojo vigilante" con fines represivos-productivos desde todo ángulo sin que ellos lo sepan (la cárcel Modelo de Barcelona es buen ejemplo de su método e influencia).
No es casual que Lacan prestara especial atención a este autor en su Ética del psicoanálisis para señalarlo como el padre del utilitarismo, pensamiento que subyace a las modernas corrientes del pragma tismo que han derivado en el actual dominio del conductismo y su extensión a todos los campos del saber bajo la ficción cognitivista. Pero "fictitious", advierte Lacan, no quiere decir ilusorio o engañoso, sino ficticio en el sentido de que "toda verdad tiene una estructura de ficción". El esfuerzo de Bentham, continúa Lacan, se instaura en la dialéctica de la relación del lenguaje con lo real para situar el bien —el placer, que articula —de modo muy distinto a Aristóteles— del lado de lo real. En el interior de esta oposición entre la ficción y la realidad viene a ubicarse para Lacan el vuelco que supone la experiencia freudiana (Ética, 22). 'Ficticio' remite, así, al registro simbólico en Lacan, particularmente interesado en la posición ética a que el pensamiento benthamiano da lugar.
Amalia Rodríguez subir
 
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